Una sumisa siempre tiene que estar a disposición de su amo. En esta imagen, se deja acariciar como si fuera una perrita, pués en ese momento es justo lo que es.

Servir a su dueño hasta los límites pactados es la única regla en las relaciones D/s. Un buen amo se encargará de adiestrar a su sumisa, con respeto y cariño.

Y una sumisa, siempre a mi modo de ver, deberá entregarse en cuerpo y alma a su amo. Tendrá que entender que su amo es su dueño, con todo lo que esto implica.